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MEDITACION

GUIADA

con INSTRUMENTOS

ANCESTRALES

Los seres humanos han empleado el sonido desde los albores de la humanidad para recibir información de su entorno y para comunicarse, así como también para sanar y transformar. Casi todas la culturas antiguas y todas las poblaciones autóctonas creían que el sonido era la fuerza creativa, generatriz, responsable de la creación del universo.

Cuando el sonido fluye a través de nuestro cuerpo, afecta a su vibración y permite un reordenamiento molecular.

El sonido lleva una cierta frecuencia y el cuerpo la reconoce. Ciertas combinaciones armónicas del sonido son interpretadas por el cuerpo humano como una clave hacia el reestablecimiento del equilibrio interno, el retorno hacia el estado de salud. Esa clave es la armonía, que convierte al sonido en una poderosa herramienta de transformación. El sonido puede modificar cualquier sustancia, re ordenarla, y en definitiva, sanar. Pitágoras afirmaba que "cada cuerpo celestial, cada átomo, produce un sonido particular debido a su movimiento, ritmo o vibración. Es más, todos esos sonidos o vibraciones componen una armonía universal en la que cada elemento, sin perder su propia función y carácter, contribuye a la totalidad", lo cual incluye al cuerpo humano. 

Cada célula y cada órgano de nuestro cuerpo, por tanto, vibran continuamente a una determinada frecuencia. Y así, cuando un órgano está sano su frecuencia vibratoria está en armonía con el resto del cuerpo; pero si esa frecuencia se altera se rompe la armonía y aparece lo que conocemos como enfermedad.

El sonido de los cuencos de cuarzo, cuencos tibetanos y didgeridoo, afecta de manera global al individuo. Primero equilibra su cuerpo energético y los chakras (centros de energía) y luego limpia el campo áurico. Además, la vibración repercute en la columna que actúa como vehículo de resonancia y se extiende a través del sistema nervioso a nuestras células, tejidos y órganos. Esa es la razón de que la vibración producida por los cuencos tenga la capacidad de disolver bloqueos en el cuerpo físico y sutil así como de que se utilice en casos de contracturas musculares, roturas y otros problemas óseos. La vibración de los cuencos resuena y armoniza la estructura cristalina presente también en nuestro esqueleto.

UN VIAJE DE AUTOCONOCIMIENTO Y SANACION A TRAVES DEL SONIDO.

 

 

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